martes, 20 de mayo de 2008

Multitud en colectivo


colectivo porteño, première mise en ligne par yesu2007.

Todas las mañanas salgo a las 6.45 a tomar el colectivo que me llevará camino a mi trabajo. Bastante temprano, pero visto y considerando el recorrido y las paradas no me queda otra que salir a esas horas para intentar llegar por lo menos a las 7.30 hs, que es el horario de entrada. Algunas veces preferí el taxi, porque no habia mucha diferencia en el precio. Hoy 1,60 contra 10 pesos es considerable y no me dejan otra opción.

Subir al colectivo, es subirse a otro mundo. Caras desconocidas, otras familiares por estar conmigo todas las mañanas en la mismna situación. Un mundo lleno de personajes que vale la pena recordar.

  • Cuando subo al colectivo, ella ya está sentada en el primer asiento. Hablando rapidamente y muy jovialmente con el colectivero,que le sigue la charla sin perder detalle. Es que ella es la típica chismosa de colectivo, la que se conoce vida y obra de los choferes, porque vaya a saber qué familiar trabaja en la empresa y se encarga de contarle tantos detalles. Ella sabe, quién llega tarde, quiién cumple horarios, quién no, quién faltó, a quién castigaron, a quién multaron, si hay gente que no respeta las velocidades, si hay alguno que se duerme mientras maneja... me hizo acordar al angelito que deben tener todos los colectiveros y que seguro que debe estar en contacto con ella, que sabe tanto! Si hasta cuando subo reconozco a cada uno por sus características y en algunos casos recuerdo que no son tan buenos como parecen, y me dan susto subir! Cosas de hacerle caso a una chismosa....

  • Sentada siempre del lado contrario al a chismosa, se encuentra ella en su estado natural, naturalmente dormida. Se ve que se ha levantando muy temprano o que todavía no ha llegado a dormir a casa, que se la pasa todo el viaje durmiendo plácidamente, sin inmutarse, sin darse cuenta de lo que pasa a su alrededor. Bajará donde corresponde? o bajará cuando se despierta? (Es que yo llego a mi destino y ella sigue en la misma posición)

  • Como es horario de entrada a los colegios, el colectivo se llena de adolescentes que con sus guardapolvos blancos, van derecho a la escuela. Algunos ni saben por qué van, pero van porque es parte de su rutina. Otros van a cualquier cosa, menos a estudiar, pero van, total la asistencia les sirve. A ver si por ordenanza, decreto o ley algún gobernante slos hace pasar de curso por tener asistencia perfecta aunque no sea por estudiar. Y escucho frases como : ¡esa vieja P... que me desaprobó! o tené cuidado con la vieja de matematica que es una f.... y no te perdona ni una! (¿mis alumnos hablarán de mi en los mismos términos? ¿qué hace que un profe pase de ser un ídolo a un f.... o un p.... h de p.... ?) o las consabidas charlas de tema fin de semana, con quiénes se cruzaron, con quiénes se trompearon, como se emborracharon y cuántas o cuántos chicas o chicos se tranzaron.

  • Hay otros que se encuentran y se saludan como si se conocieran de toda la vida. Pero se ve que la hora y el sueño hace que hablen en un idioma extraño porque ni yo les entiendo. Hablan raro... cosas de la madrugada, diálogo de tribu. Arrastran las palabras, la lengua le pesa y ellos se entienden de diez! (Y yo, que intento analizar sus comportamientos, me encuentro totalmente desubicada)

  • A tres cuadras de casa hay una escuela. Todas las mañanas en mi parada aparece una de mis vecinas, muy ataviada, muy preparada para subirse conmigo. Claro, cualquiera pensará que la señora va al centro o a un lugar de mayor distancia. No, ella es la portera de la escuela. Paga su pasaje para hacer tres cuadras!!! (tres cuadras de las cortitas) y baja muy alegre sin preocuparse. Eso se llama no querer caminar! o deci mejor: como te pesan los pies que ni tres cuadras podés hacer! (Pero bueno, ella paga y hace lo que quiere... me dirían por ahi!)

  • Hay otras personas que las veo solo por el vidrio y con suerte. Van a dos cuadras de la parada y se desarman levantando los brazos para que el colectivero los espere. El colectivero, entre el dinero, los boletos, el timbre y la puerta, ni siquiera se inmuta de sus afanosos y desesperados seguidores. Hasta que un caritativo pasajero grita: ehhhh viene uno corriendo! y el chofer, no tan caritativo, mira con soslayo diciendo... voy hasta la parada! si me alcanza lo levanto .... (eso es tener mala leche o creer que el señor que corre hace milagros!)

  • Asi como están los que pretenden subir en cualquier parte, menos en la parada. Están los que quieren bajar justo enfrente de su casa. Y tocan el timbre hasta desesperarse, sin tener la respuesta requerida. El chofer para donde corresponde, y ellos responden con un insulto a su muy amada madre, con un golpe en el vidrio o una larga letania de insultos que se han acordado de todos sus familiares. (Paciencia hay que tener!)

  • En cada parada las ves. Muy abrigadas, con el pijama bajo un abrigo, casi dormidas. Son las madres que se levantan a estas horas de la madrugadas a dejar a la nena en la parada. No vaya a ser que algun vivo las quiera levantar y las niñas inocentes se suban al auto de cualquiera. (Que madres sacrificadas! )

  • Casi siempre, en cada viaje hay una niña muy bien vestida, de unos veintitantos que se hace la simpática con el chofer, que le charla a más no poder, desoyendo las advertencias que nos dicen que no podemos molestarlos. Que se encarga de averiguarles cuanto pueden de su vida, especialmente si está casado. Y el baboso del chofer, que no es capaz de decir que su mujer lo espera en la casa y que se hace el interesante tratando de conquistarse un nuevo "caramelito" para degustar. Siempre me pregunto, por qué tanta necesidad de conquistar a alguien que se pasa su vida sobre un colectivo ... y ni tiempo para ella tendrá. (Mucho menos si hay una familia de por medio)... (Sin comentarios, cada una con sus gustos)

  • También está el que sube al colectivo con sus audífonos en los oídos y vive su mundo, no le importa nada ni nadie.... y no tiene mirada, está perdido en su nube musical y solo escuchamos el tachin tachin chan pum pum.... de la música elegida para la ocasión.


Ven que divrertido pueblo lleva mi colectivo. Todos diferentes, una multitud. Entre olores diferentes, mezclas irreproducibles: de perfumes, olor corporal, jabon, cocina, baño, del cigarrillo de los adolescentes y otras yerbas (sobre todo otras yerbasss!!!) ... una se acostumbra y cada vez que sube ni se inmuta, ni siente tan diverso panorama. Somos tantos, que el colectivero, que no quiere dejar a nadie abajo, nos sube uno encima del otro. Somos 80 en un colectivo de 30 pasajeros... un abuso, pero también una necesidad de utilizar este medio de transporte, sin importar la incomodidad.
Por suerte cuando me toca subir a mi, el colectivo va semivacio y elijo donde sentarme.... diez cuadras después, no hay espacio, y van apretados contra el vidrio, nariz con vidrio uno junto al otro tratando de no caer al intento de subir a otro despreocupado más. Y si... vamos como en una lata de sardinas... pero es la historia habitual.

Hay dias que tengo ganas de verlos a todos nuevamente, y voy viendo quien sube, como lo hace, si los reconozco o no y voy mirando detalles. Otras veces, las más, me dedico a mirar por las ventanas, al más allá, sin preocuparme qué pasará a mi alrededor. Algnas veces ni cuenta me doy del recorrido (será que duermo?) y llego a la escuela como si no hubiera viajado a ninguna parte.

Mañanas rutinarias, mañanas compartidas, mis mañanas en colectivo.

5 comentarios:

*-* Mejor Sola *-* dijo...

me llevaste por unos minutos a mis viajes de todos los dias en colectivo al colegio, que si bien a veces me quejaba no hay como viajar en colectivo, mas alla, que los asientos son distintos, que subis y siempre alguien sonrie o asiente con la cabeza diciendo buenos dias, o los choferes, que hasta a veces me esperaban un ratito porque iba corriendo. me gusta mucho viajar en colectivo alla, tiene cosas tan lindas.... me gustaba.... mucho mas antes...

cuantos recuerdos!
y me di cuenta que no soy la unica que observa todo... que lindo!

Justo a mí me tocó ser yo? dijo...

Clauuuu, sos una gran observadora!Todo eso pasa ,se ve, q en todas partes...

Señora chismosa y mensajera:hoy mi marido me contaba que hay una señora muy curiosa q viaja siempre, que le dijo :ayer viajé con su padre (q tmbn es chofer)y le manda saludos....y mi marido tan simpático le respondió: y porq no me llama, en vez de mandarme saludos por ud? El asunto fue q hoy ,el padre lo llamó, porq esta señora le avisó q lo tenía q llamar ...

Alumnos-profes:mmm, lamento opinar q sí,algo dirán...porq por lo gral los alumnos suelen adorar sólo a los profes q regalan 10....y son bastante bocas sucias,se ve en la calle todo el tiempo.

Madres sacrificadas: depende de la edad del chico, porq cuando ya son grandecitos les da vergÜenza q los lleven al colegio...a mi hija, por ejemplo, no le pidas q madrugue, más de lo q madruga, y menos q menos q pase frío caminando o en colectivo, entonces quiere Y adora ir en micro..(gracias a Dios)y sí..me sacrifico.

Choferes babosos :nooo, te habrás equivocado,jaja...Q le miran ?por lo gral el bolsillo..pero no todos laburan tanto eh!sólo deben cumplir 8 hs.

Para mi, cualquier medio de transporte, es un lindo lugar para pensar...
BESOS! hablamoooos, LAU:)

MentesSueltas dijo...

Hermoso relato de momentos minimos que en realidad son importantes en nuestras vidas. Gran observación.

Te abrazo
MentesSueltas

raizen dijo...

Muy buen relato Claudia. Vivencias de la vida diaria de cualquier ser humano que está atento a los detalles.

Saludos y un abrazo

Bewrny dijo...

Despues de mucho tiempo sin pasar por aqui a leer me encontre con un post muy bueno...
se nota que somos muchas las personas que observamos todo esto
ahora, como nos veran los demas a nosotros?
yo empece hace 4 años a usar los colectivos como medio de transporte diario, obvio... si en bs as vivia a 4 o 5 cuadras del colegio, y todo me quedaba cerca:P y aca no tenia colectivo de casa al colegio.. que tambien me quedaba muy cerca pero igual me iba en auto jajaja
entre a la universidad y no me queda otra
aunque reconozco que sigo odiando el transporte publico, no porque tenga que irme parada o incomoda... porque la gente es cero educada y le da lo mismo empujarte, putear o entender que una parada es una parada y no donde ellos quieren...
eso es lo malo, elpublico, no el trasnporte...
a pesar del transantiago que tiene mil y una queja y fallas

bueno...nada
tenia ganas de postear por aqui.

una vez mas... buenisima tu observacion y dejarlo por aqui mejor aun...
me acorde de mucha gente q veo de martes a miercoles:P
los otros dias tengo otros horarios y aun no conozco a la gente