jueves, 31 de mayo de 2007

Decisiones propias


No siempre con querer que las cosas pasen, suceden.

Hay cierta porción de nuestra voluntad, cierta porción de la voluntad de otros y cierta porción decididamebnte incontrolable en los hechos de nuestra vida.
Estar librados al bendito azar no es lo que yo prefiera más.

Siempre quise las cosas que fueran controlables por mis medios, aquellas que por más difíciles que sean yo podía pensar, repensar y sobre ellas decidir. Equivocada o no, pero decidir.

Como dije al principio, siempre quiero, lo que no significa que sea posible.
¿Qué inútil que uno se siente cuando no puede solucionar problemas propios y de la gente que uno quiere? Cuánta impotencia! Cómo ya se que no es posible... tengo que aprender a conformarme con lo que yo puedo hacer. A sentir que si yo intenté, pero los demás no... es lo más que puedo hacer. Que si logro convencer al resto de que trate de enc0ntrar soluciones, estaré abonando gran parte del camino y dejándole poco lugar al azar.

Es conversar, dialogar, contratar con las otras personas parte del problema. Es voluntad nuestra y voluntad del otro. Es un trabajo cooperativo solucionar muchos problemas en la vida. Pero no todos entienden. No toda la gente siente la necesidad de solucionar sus problemas y va dejando que ellos pululen por sus vidas haciendo llagas en su ser, sin importarles ni un poquito.

Yo intento, pongo voluntad. Aprendí que mucho depende de mi y que estar bien, es solo un trabajo mío, que no es trabajo de nadie más. Eso es controlable, eso es manejable. Por lo tanto no desperdicio esta oportunidad.


No es agradable sentir que deciden por una. Y encima sentir que esas decisiones nos perjudican, nos lastiman.

Mi vida, es solo mi decisión. Y si alguien osara decidir en ella... primero, por respeto, me tiene que pedir permiso y con respeto le diré, que no es asunto suyo... solo mio.

2 comentarios:

Spe dijo...

A veces con todo el apoyo de los que me rodean, después de hacer todo lo posible, después de dar lo mejor que puedo dar.. solo me queda rezar porque la “porción incontrolable” gire a mi favor.
Saludos!!

"Cuando mi boca calle, mi corazón hablará" dijo...

:) Me olvidé de ese gran detalle... la oración y lo bien que hace su trabajo en estos casos! Si, es verdad.. cuando hay mucho de incotrolable en la vida, la oración trae la tranquilidad necesaria para decidir bien y para sentirse acompañado... Me da pena que la oración sea tesoro de unos pocos... pero Dios sabe...