miércoles, 7 de marzo de 2007

Máscaras


Estos últimos tres días pensé este tema. Busqué ayuda en otras personas, armé mis ideas, para tener clara mi postura y mantenerme en claridad.

Todos vivimos en esta vida con la máscara puesta. Cuando nos levantamos, con la máscara del "me levanté hace rato", no se porque tendré la cara hinchada o la máscara "de te rio para no mandarte a mudar" porque tuve que madrugar. En el trabajo, la máscara de la "sonrisa eterna", para caerle bien a todos, la de "la paciencia", ante un pedido estúpido. En la familia, la máscara del "nada pasa", para no preocupar a nadie; la máscara de "estar feliz", para que nadie pregunte. A algunos les gusta mostrar la máscara de la "tristeza", para pedir atención y otros la máscara del "sin razón"... para mostrar que no sienten nada.

Todos usamos máscaras, no hay momento del día en que no dejemos de usarlas. Entre tanto y tanto cambio de máscaras, muchas veces se nos desarma y tenemos que soportar la vida en carne viva, con las llagas al viento que queman y nos lastiman aun más. No tener la máscara encima, significa tener que darle a la vida un poco de nuestra atención, significa que la vida puede llegar a lo más hondo de nuestra alma y de nuestro ser. Significa que estamos indefensos y que la vida puede hacer con nosotros lo que le parezca. Hasta que nos da un respiro y nos fabricamos otra máscara para soportar tanto embate. ¿Por qué los seres humanos somos incapaces de vivir sin máscaras? ¿Por qué necesitamos de las máscaras para hacer de esta vida un poco más llevadera? ¿Por qué constantemente nos estamos mintiendo, creyendo que asi no sufriremos más?

El problema está cuando la máscara se cae, cuando la máscara se rompe o cuando alguien nos saca la máscara. Hay que enfrentar el dolor, la vergüenza, la pena y sobre todo enfrentar la verdad, tan indescifrable y tan dura que nos hace poner los pies sobre la tierra.

Muchos aguantan la situación, porque tienen fuerza suficiente para crearse otras defensas. Otras, no soportan tanto dolor y terminan cayendo hondo, en lo profundo, en la depresión esperando que alguien les tienda una mano y les permita respirar en paz. Algunos tienen la suerte de encontrar esa mano que los ayuda y de permitirle que les de el ánimo suficiente, que los espera y que los contiene....le permiten a esa mano actuar.
Otros, que han vivido su vida poniéndose máscaras, no son capaces de reconocer una mano amiga... y terminan muriendo en su soledad.
Porqué las máscaras nos terminan ahogando, nos terminan dejando solos y con el tiempo se nos vuelven en contra, nos terminan cegando.
Con el tiempo nos terminan matando en vida.
Lo lógico sería que tuviéramos la capacidad de vivir sin máscaras, de disfrutar de la vida y de enfrentarla para ser felices. Lo lógico sería, que todos juntos nos uniéramos para tener las fuerzas suficientes y levantarnos unos a otros. Vivir sin máscaras, nos ayuda a vivir con el otro y nos ayuda a necesitar del otro. Vivir con máscaras, nos hace vivir engañados evitando la presencia del otro que nos refleja lo equivocados que estamos.
Vivir sin máscaras es el camino a ser feliz, pero es un utopía.



2 comentarios:

*-Sabri-* dijo...

no quiero solo hablar de esta imagen... para mi dice tanto.......


pero bueno, pase!!!! deje comentarios mas abajo!


mil besos...

te quiero clau...

*-Sabri-* dijo...

me saco el sombrero ante lo que lei!

muy muy lindo clau!!!!

besitos, cuidate mucho...