domingo, 30 de marzo de 2008

Recuerdos que duelen


Cartas - Letters, première mise en ligne par Lisy.

Se sentó en la orilla de la cama. Miró con cierto temor aquella caja, que le traía los más tristes recuerdos. La tomó entre sus manos. Recorrió cada rincón con sus dedos. El dibujo del corazón en el centro tenía un significado especial. Pero no quiso detenerse en ese detalle, no terminaría jamás con lo que se había propuesta si se distraía con esas nimiedades. Nimiedades... no, simplemente poco significativo para ese momento.


Al abrir la caja, el corazón pegó un salto. En primer lugar, encima de todas las cartas estaba esa foto: su rostro, su sonrisa... parece que la mirara, pero el papel muestra lo muerto del sentimiento, lo frío de la expresión. Fue la primera.... camino a su destino final.


Un sobre amarillento quedó al descubierto. Marcado con un beso carmín por el sentimiento de amor que ocasionó. "No te olvido", "abriste el camino hacia el amor", "no te dejaré", "no sabes cuánto te necesito"... palabras, palabras y más palabras... si alguna vez hubiera tomado el verdadero peso de esas palabras, si hubiera comprendido su intención..... Volvió a guardar la carta prolijamente y también.... camino a su destino final.... y ahi fue!


Una factura... que raro. Nunca imaginó que en ese santuario dedicado a su amor, hubiera un elemento tan poco delicado... pero claro, cuando lo vió entendió.... eran las rosas que le habia regalado para su cumpleaños... esas rosas que fueron causa de una reconciliación, que significaron el reencuentro después de varios meses de separación... valió la pena?. Claro que si, todo lo hecho concientemente y desde el corazón vale la pena, aunque no termine bien.... y ahi fue, la factura de la floreria... a su destino final!


Una pimpollo de rosa seco... recuerdo de aquel ramo... también sin detenimiento, fue a su destino final!


¿Quién le dijo que me gustaban los ositos? No recuerdo haber sido yo... todo un tropel de tarjetitas de ositos con diferentes posiciones y colores... todas con pequeños mensajes: " Te veo hoy", " Te extraño", "No me olvides", "Dejé la llave en el lugar de siempre"... pequeños mensajes.... que también se dirigieron hacia su destino final...


Una foto, una carta, una factura, una rosa, pequeños mensajes.... todos parte de una historia sin final, de una historia que terminó antes de empezar....


Hace unos días se enteró que él ya no podría volver a ser parte de su historia y fue la señal que necesitaba para darle un sentido a su existencia, el destino final que tanto ansió y que las fuerzas no le acompañaron hasta ese momento.


En una fogata que había armado fue dándole destino a esos recuerdos que tanto la habían marcado. Uno a uno, fue inmolándolos, deshaciendose de ellos, como si dehaciera de eso que tanto daño le había hecho. Como desgajándose, para no queden huellas, fue entregando al fuego parte de su historia.


Y el fuego fue haciendo su trabajo, fue convirtiendo en cenizas todo lo que tocó...el fuego purificó, el fuego liberó...


Con un montón de cenizas entre sus manos se quedó... Tuvo la terrible sensación de que esas cenizas respiraban, tenian vida, que el contacto con su piel le provocaba dolor. No podia teneerlas cerca, nada de lo que significaba podría interferir en su vida.


Salió a la calle, miró al cielo, extendió los brazos y dejó que el viento se las llevará... lejos, muy lejos.... Y así quedó, hasta notar que no quedaban rastros de ellas...


Hoy cada vez que siente el viento en su piel, siente la misma sensación de dolor que las cenizas le ocasionaron. Y ahi entendió... lo vivido no se puede borrar no se puede matar... siempre la vida se encargará de hacernos recordar que alguna vez, en algun tiempo atrás, existió un amor, un dolor que se marcaron a fuego en el corazón.


Cosas del amor, que imprevistamente muestra su cara... cuando menos lo esperamos, cuando menos lo necesitamos.

6 comentarios:

Emmanuel Perèt dijo...

Cuando me pelee, no pude quemar ninguna carta, porque ella nunca me las habia escrito... pense entonces en quemarla a ella para olvidarla, pero me arrepenti, entonces decidí escribir en papeles las palabras que recordaba me habia dicho en nuestros tiempos de amorios, y luego las fui quemando, y en una de las cinco hojas aproximadamente en donde habia escrito la palabra "te amo", me quemé yo. Y descubrí que quemar las cartas de un amor pueden ayudar a olvidar, pero pueden dejar cicatricez.

Wilhemina Queen dijo...

cosas del amor
¿será que todos tenemos una caja de recuerdos llena de cartas, de perfumes, de sensaciones, de rosas secas, de pétalos, de olvidos????

Nerim dijo...

Si, todos tenemos nuestra caja de recuerdos. Bien sean depositados en una caja con cartas y fotografias, como que almacenados en algún cajón de nuestra memoria. Son vivencias que no se olvidan y particularmente a mí, me gusta abrir esa cajas de vez en cuando, cerrar los ojos y recordar y recordar.

Bonito post y muy emotivo.

raizen dijo...

El viento se lleva palabras, cenizas, hojas secas y todo lo que encuentra a su paso. Lo único que no se lleva es la vivencia. Esa queda guardada en la memoria y cuando el viento sopla, como bien lo mencionas, vuelven los recuerdos.
Muy hermoso post.

Un abrazo

Gigita dijo...

Palabras, palabras, palabras. Cuando daño pueden hacer las palabras que creímos verdaderas y no eran más que pueriles engaños.
Esas menudencias que tan solo saben y recuerdan quienes fueron amantes y encendieron la pasión de maneras de lo más insólitas, con osos o pequeños mensajes indescifrables para los demás.
Y muy bien decís, quemando todo, buscando la forma de que el más mínimo rastro desaparezca de nuestras vidas, los recuerdos se graban y es imposible quitarlos, las palabras quedan, las penas se hacen más fuertes y las sonrisas que nos ocasionó lo perdido es lo que se borra con facilidad.
Pero no hay que olvidar nunca lo bueno de las experiencias, hay que quemar las amarguras y los desaires y guardar en lo más profundo del corazón cada situación que nos haya robado una sonrisa, porque esa es la verdadera razón de buscar compartir momentos con alguien y es hacer mutuo un disfrute. No hay que llorar por lo perdido, hay que sonreír por lo divertido, por más que hoy este completamente ausente, por más que las cenizas se vuelen en el viento.
Besos
Gigita

Puckis dijo...

en realidad
una vez hice eso
hasta articulos de valor
ecomico eche al cesto de basura
siempre es dificil
pero liberador