martes, 11 de diciembre de 2007

Recuerdos perecederos... no se pueden mantener de por vida.

Olvidar nunca fue lo mio. Mantener en el recuerdo a todos las personas que pasaron por mi vida nunca resultó un esfuerzo extra, todo lo contrario... es una capacidad que me precio de tener. Muchas veces fue satisfactorio, porque lograba alegrarme en mis recuerdos, con la gente que alguna vez disfruté, que hoy no están cerca y que traigo conmigo a través de mi mente, de los olores, de las imágenes, del sonido de su voz. Pero también ha resultado que recordar demasiado, no me ha hecho muy bien, porque hay recuerdos que hubiera sido preciso dejar de lado y no recordar jamás. Pero claro, doña memoria siempre los tiene presentes: que un encuentro, que una fecha de cumpleaños de uno, de otro, una situación en particular, un diàlogo que puedo recordar palabra por palabra... claro, muchas veces mi recuerdo lastima, me hunde y no me ayuda a crecer.

El ejercicio de olvidar por más que lo intente, no me sale...

Me ha pasado este ultimo tiempo que tengo recuerdos de las personas, imágenes grabadas en mi mente, formas de hablar y de comportarse que hacen en mi una imagen que me sirve para reconocerlas. Pero claro, más de una vez me he llevado el chasco de no reconocer a esas personas, de haberlas idealizado tanto o haberlas encasillado tanto en mis recuerdos, que no son lo que yo pensaba que eran, al punto de llegar a confirmar que realmente no los conozco y si alguna vez dije conocerlos, creo que me equivoqué bastante. Es el problema de hacer imágenes de la gente, de idealizarlas o de creerlas no se si perfectas, pero al menos de buena madera. Pero claro, no todos son de la misma forma, el ambiente las cambia, las compañías las cambian y aunque hayan pasado meses y no años... los cambios se notan, sobre todo cuando has estado con esa persona mucho tiempo.

A veces me siento indiferente a esas personas, como que no me importa verlas diferentes, como que no me tocan. Pero otras, es tan notorio el cambio y es en personas a las que estimábamos mucho, que el cambio lastima, me deja boca abierta, me da pena sentir que no las conozco de verdad y que lo que tanto teniamos en común, hoy ya no lo compartimos. Y ahi siento el engaño, porque no se a ciencia cierta si esa gente siempre fue asì o solo se mostró así conmigo. Si era simulación o verdad todo lo que sentía y decía... ¿Cómo no aprender a ser desconfiada, si siempre te andan pasando cosas asi? Cómo no desconfiar de la gente que siempre te anda haciendo cosas así, si cuando entregas tu corazón te lo rodean de hielo?


Reflexiones de medianoche, que no puedo dejar de hacer... recuerdos que hoy vinieron a mi mente y me mostraron lo diferente que se encuentran ciertas personas que dije conocer alguna vez... y pensar que si necesito algo de ellos, ni siquiera podré confiar, ni siquiera los podré llamar. Totales desconocidos, que tengo en mis pensamientos... ya no hay lugar dónde los vuelva a encontrar.

Aquí hay recuerdos, que ni el viento pueden llevar....

2 comentarios:

Princesa encantada Belinda dijo...

hola yo siempre recuerdo mi pasado y a las personas

saludos

"Cuando mi boca calle, mi corazón hablará" dijo...

:) todos recordamos Beli.. solo que a veces nos aferramos al recuerdo como si fuer la imagen final de la peersonal... y terminamos defraudadas...

Besos Beli

Clau