lunes, 10 de diciembre de 2007

Deshojando el 2007.... mes de balances



Este mes de diciembre, por ser el último mes del año siempre se caracterizó por ser el mes de los balances. Tantos meses vividos, tantos días, tantas acciones, tantas palabras van dejando una estela, un camino que hoy recién a la distancia puedo ver. Tantas idas y venidas, tantos avances y tantos retrocesos, tantas paradas y tantas carreras, tantos encuentros y tantos desencuentros. Todo en un año.

Algunas personas suponen que los balances no son buenos, que no sirve de nada pararse a mirar a la vera del camino y ver qué es lo que ocurrió a lo largo de tantos meses, porque muchas cosas no tienen remedio. Pero yo lo necesito. Necesité pararme para ver dónde estaba ubicada, necesité revisar cada hecho de este año para retomar las cosas que debo aprender y no debo olvidar de aquí en adelante. Necesité reconocerme como persona y dejar de lado muchos de mis prejuicios sobre mi y aquí estoy, tan imperfecta como siempre, pero tan real y tan viva como nunca.

Hay hechos en la vida que suelen cambiar nuestros planes. Aquello que tan prolijamente habíamos armado y que de un sacudòn se nos fue abajo. Así sin más, como el viento cuando derriba murallas, como un soplido que desarma una construcción de naipes: este año mis sueños cambiaron drásticamente, de un blanco brillante, se tornaron a un negro oscuro difícil de digerir... hasta el día de HOY que nuevamente estoy viendo las cosas mucho mejor.

Cometí un error, que creo que muchas mujeres cometemos, aferrarme a una persona en cuerpo y alma. Hacerla parte de mis días, de mi vida y hasta de mis pensamientos. Vivir por esa persona, respirar por esa persona, soñar por esa persona. Me olvidé que tenía vida propia y hasta que esa persona se fue, me di cuenta de que nadaba en la nada y que me costó mucho reconstruirme, me costó sangre volver a ser yo, no la misma , no la de siempre, pero la que quiere vivir y planear su vida para un futuro mejor.

Siempre que busco hacer balances aparece lo malo del año en primer lugar, siempre la herida vuelve a mostrarse y a señalarme que por ahi pasó el dolor. Y vuelve a doler, vuelve a traer los viejos recuerdos ya guardados en el fondo de mi arcón. Pero me quedo con lo que aprendí y con las cosas que conseguí por ese tema, además de todo lo que perdí, como cierta ingenuidad y cierta confianza en las personas.

Este año fue así, de aprender, de golpearme, de chocar, de mirar al cielo, de rogar, de seguir caminando, de cansarme, de rendirme, de amigos que tendieron su mano y que lograron ponerme en pie, de darme cuenta que hay gente que me quiere de verdad y también de muchos cuestionamientos, dudas y replantear situaciones que creí resueltas, seguir caminando a pesar de todo ... y de sentir HOY un gran vacío interior, que tiene que ver con sentirme sola, sin compañía con la que pueda compartir proyectos futuros.... estoy llena de todo, pero no se si concretar o no proyectos, porque muchos no tienen el mismo gusto si los hago sola... y sentarme a esperar se me hace perder el tiempo y que la vida se me va... y los meses pasan... complicado.... decisiones complicadas.

Tengo mucho para decir de este 2008 que se viene y voy a ir escribiendo de a poco para no apabullar con tanto proyecto, con tantos deseos, con tantas quejas, con tanto sentimiento... de a poco, paso a paso, día a día.. como deshojando mi margarita... pétalo a pétalo.

Este año hice todo lo que debía hacer y no me arrepiento, aunque no todo salió como yo esperaba.

4 comentarios:

Moony dijo...

Enhorabuena por saber hacer ese recuento vital sin sentir temor a que duelan otra vez las heridas.
No es fácil, nada fácil.
Y, Claudia, nunca nada suele salir como esperamos, la mayoría de las veces debemos conformarnos con parecidos, o, sencillamente aceptar la negativa frontal de la vida.

Un beso y adelante.

María Narro dijo...

Clau, mi amor, ese: tan imperfecta como siempre pero más real y viva que nunca...

eso habría que enmarcarlo, o eso de: estoy llena de todo...

¡eres un pedazo de cielo, Clau! sin prisa, deshoja y aprende de lo que has vivido y cuenta nuevos proyectos, que te vamos a leer... por lo menos yo.

Un abrazo.

Belinda Morquecho Chavez dijo...

hay si en este mes es cuando nos ponemos a pensar en lo bueno y en lo malo

saludos

"Cuando mi boca calle, mi corazón hablará" dijo...

Es bueno hacer balances y darse cuenta que las heridas ya no duelen como antes... y que todo está mejor... siempre hay que mirarle el lado positivo a todo, para que sea más llevadero el dia...

Gracias por todo...