viernes, 21 de septiembre de 2007

El loquito del pueblo


Su rostro reflejaba los años de dolor. Con la cara resquebrajada, cuarteada por el viento y el alcohol ya no veía más allá del sol.

Con aspecto desalineado, oscuro, sucio da miedo. Su aroma es indolente ante el asco de los demás. Porque revuelve, sacude, lastima, recuerda que es un paria de esta sociedad.

Pasa sus días suplicando quién pueda darle una moneda, una limosna que le permita sobrevivir comprando el alcohol que necesita.

Sentado, mirando pasar la vida, tan igrata, que lo olvida, lo denigra y no lo quiere reconocer.

Insulta al aire y nadie lo ve, nadie lo escucha. Es el loquito del pueblo, el borrachito de turno, el que molesta con su presencia y al que muchas veces se le escapan verdades que nadie quiere entender.

Es el que todos quieren correr, porque da un pobre aspecto, porque no es turístico, porque sentado delante del cine no es lo más lindo para ver. Con su cartón de vino, su bolsa de pan, sacude la conciencia de más de uno que no lo quiso ayudar. Y sigue ahí, y ahí seguirá mientras el crudo invierno patagónico lo deje descansar.

5 comentarios:

Nerim dijo...

Vidas cuarteadas y deshechas por una sociedad injusta y marginal, pero principalmente porque han olvidado que la primera ley natural del hombre es amarse a si mismo.
Todos estamos con un pié al borde del precipicio, lo que no hay que olvidar es que estamos obligados a seguir luchando para no sucumbir.
Un fuerte abrazo
Nerim

Hace mucho que no visitas mi blog.

Mario de Gea dijo...

ESTUPENDO BLOG POR EL QUE DEBO DARTE MI ENHORABUENA.

Seguiré paseando por aquí...

Un saludo afectuoso

Maria Cristina dijo...

que post para pensar, la verdad que la vida es un azar y como somos con la gente ese se nos devolvera, asi que siempre hay que hacer el bien, felzi dia la primavera y que floresca el amor

Belinda Morquecho Chavez dijo...

hola wowww padrisima historia
saludos

raizen dijo...

...Y pensar que hay tantas mentes brillantes, bajo sombreros raídos... Muy buena tu reflexión Clau, como siempre me sorprendes con tus escritos... Saludos y mucho afecto. Raiza