viernes, 22 de agosto de 2008

Un día perfecto


Day 110 - The Sun Is OK, première mise en ligne par Ernie E.

Y me levanté y no me quedé dormida. Tuve tiempo suficiente para hacer todo. Cuando llegó la hora de irme, ya estaba todo en perfecto orden y no hubo demoras. Y no perdí el colectivo, ni perdí el último lugar a la izquierda, que es en el que me gusta sentarme. Y no me dormí en el camino, ni pasé de largo la parada. En el camino a la escuela, no sentí frío; encontré en mi camino al diariero que me vendió el diario más temprano de lo habitual y hoy, tenía monedas para darme. Y cuando llegué a la escuela, era temprano. Tuve tiempo de saludar, de mirar, de vaguear un rato por las oficinas hasta que tocó el timbre.


Dispuesta a anotar las llegadas tardes, quedé con mi cuaderno en la mano, porque no hubo alumnas mayores que se retrasaran y estuve despreocupada hasta la hora en que los pequeños fueron enviados al aula, a unirse con sus otros compañeros que llegaron a tiempo.


Y todo lo que me propuse hacer en la mañana se logró, todo lo que buscaba en días anteriores, lo encontré; todo lo que tenía que entregar en tiempo, lo entregué y todo lo que me tocó solucionar, lo hice bastante bien. Y cuando llegó la hora del refrigerio, no estuve sola en el comedor, me encontré con mis compañeras, pude charlar con ellas y compartir (generalmente cuando llego no hay nadie). Y no hubo enojos con nadie, ni hubo malas contestaciones, todo fue armonía y paz, todo fue tranquilidad. Y el grabador de mi oficina funcionó y la radio sintonizó y pude cargar mi celu, antes de que se apagara y la corrección de boletines salió bien y la hora de salida marcó justo a las 13.35 y salí a tiempo, en horario.


Y cuando volví a casa, encontré al colectivo que me lleva sin esperar, y me dejó en la esquina, y no me hizo caminar. Y cuando llegué a casa, no estaba tan sucio como creía, solo repasé, lavé los platos y todo estuvo muy bien. Hasta un rato tuve para mirar tv y luego irme a descansar y a soñar. Y en mi sueño, feliz era... y no quería volver a la luz, en mis sueños, vida tenía y no sentía ganas de despertar. De repente sentí la presencia de un animal, tan fiel y tan leal, era Tigre que venia que movía su cola y me ladraba. Dulces sueños, dulces despertar y nos pusimos a jugar y me mordió demostrando diversión.


Y tuve tiempo para bordar, y tuve tiempo para tejer, tuve tiempo para escribir y tuve tiempo para charlar. Después en el gimnasio no me cansé, no tuve mucha sed y volví caminando, sin sentir cansancio ni dolor.


Y la ducha me refrescó, y tuve una conversación virtual que me encantó. Y asì feliz por el día, me fui a dormir... sin darme cuenta pasé a otro mundo. Y sin darme cuenta pasé un día más... bah, un día especial, HOY creo que fue el mejor de mis días, el día PERFECTO.


Si me pongo a revisar cada uno de mis días, todos tienen algo para destacar, algo relevante e importante que mostrar. Si me dedico a ver más allá de las situaciones feas, todos los días tienen algo especial que los acerca a la perfección, es cuestión de saber mirar y de no derrochar situaciones sin examinar.


Todos los días son casi días perfectos, días dignos de ser recordados, dignos de ser vividos.

2 comentarios:

caminante dijo...

eso es bueno que nos pase de vez en cuando. pues da la sensación de que se suben muchos escalones a la vez en nuestro caminar por la vida.
por nuestra vida.
espero que otros tantos así te lleguen.
y que igual los cuente.

Maria Cristina dijo...

es una buena sensacion claudita y pues solo desearte un gran fin de semana