domingo, 8 de abril de 2012

Anotación 4

Aclaración de la anotación anterior:
Si vas a participar de una red social para buscar amigos, vas al lugar equivocado. En el twitter, en msn, en el facebook no hay amigos, hay solamente contactos.
No existe el "amigo" que con solo mirarte sabe lo que te pasa o con solo escucharte intuye que no estás bien. No existe ese amigo disponible para hablar con él o ese amigo que te abraza si lo necesitas. No existe ese amigo que te acompaña siempre, que está en las situaciones más difíciles, que no duerme por vos, que va con vos a todas partes para no dejarte solo.
Crear una "amistad" vía internet, es tan virtual como sus herramientas. Si no trasladamos esa relación a la realidad, es difícil mantener la magia de la intención de una amistad o hasta la de un amor y lo que digo, lo digo desde mi experiencia. Una amistad o un amor virtual es fácil de abandonar sin dar explicaciones, es fácil de engañar y disimular los verdaderos sentimientos; pero duele de la misma forma que un engaño real. Ante una amistad virtual y una real, muchos ponen primero la real y es entendible. Pero los que quedamos en la virtualidad, sufrimos de la misma forma o aún más porque no tenemos el mismo nivel de reclamo que en la realidad.
Simplemente son palabras, sentimientos perdidos y hoy encontrados, dolores aún no curados y recuerdos maltratados. Simplemente hablo desde mi vida y mis sentimientos.

2 comentarios:

Sil dijo...

Ese amigo virtual que sabe cuando estas mal, que logra traspasar la pantalla existe, pero es impescindible abrir tu corazon, correr riesgos, usar un teclado como un vehiculo, no esconderse detras de el. La retorica que no se acompaña de hechos solo te aisla. Es lo que aprendi yo.

ClaudiaRG dijo...

Siempre existieron y no se pueden negar. Pero el correr riesgos, pasa a ser un deporte que muchas veces me niego a practicar. He llevado las palabras a hechos y el dolor fue grande y el sentimiento de traición peor. Por eso, uno se queda en su lugar y espera...
No siempre los que escribimos solo nos escondemos en nuestras palabras, hemos vivido, hemos experimentado y hemos sufrido màs de lo que suponen.