lunes, 12 de octubre de 2009

Es el silencio...

Era necesario escuchar de su boca esas palabras que acabaran con esta historia de duda y confusión. Tan solo unas palabras eran necesarias para acallar ese animal interno que lucha por golpear con lo que encuentre a su paso. Tan solo unas palabras parar ocasionar el olvido y evitar la continua tortura que provoca saber que todavía existes.

Tan solo una palabra, pero elegiste el silencio y contra él no se puede luchar. Es que una palabra puede acallar a otra, pero qué destruye al silencio? Es el silencio de quien no enfrenta la verdad, simplemente la evade. Es el silencio que alguna vez elegí y hoy lo estoy deplorando. Es tu silencio, es mi mar de dudas, es mi oscuridad.

2 comentarios:

Penélope dijo...

También me gusta el silencio, como la soledad, elegido, a veces se habla por hablar sin querer decir nada y es cansino.

Me alegra saber que aún estas ahí, Claudia.

"Cuando mi boca calle, mi corazón hablará" dijo...

Gracias Penélope, sigo aqui... como siempre. Creo que ahora con más ganas de escribir aunque no sea nada tan literario jaja. Besos!