sábado, 2 de mayo de 2009

Libertad

Libre. Liviana como una pluma, con una sonrisa en los labios, con luz en la mirada.
Cada lágrima iba acompañada de un "gracias" y fueron interminables.
Solo fue necesario que alguien se dispusiera a escuchar y no a juzgar. Solo fue necesario animarse a dejar la carga para poder volar. Tomo en sus manos mi carga y la transformo en don. Resonaba en mis oídos: "no te estas equivocando"... Lo justo y necesario para seguir caminando.
Hoy di la cara, pude mirar frente a frente, y opte por la libertad que me propone amar.

2 comentarios:

Maria Cristina dijo...

me siento plenamente identificada con tus palabras, muy hermosas y verdaderas, un abrazo Claudia

"Cuando mi boca calle, mi corazón hablará" dijo...

Gracias por tu visita Cristina, siempre presente!

Un bEso


Claudia :)