Un día regresé y nuevamente
me converti en palabra.
Palabras que nacen del viento y mi tempestad, que descansan en mi necesidad y que nunca morirán.
Mis necesidades flirtean con la crieldad: juegan con mi debilidad, se alimentan de mi angustia y descansan en su fortaleza.
Somos dos compañeras inseparables, no vivimos una sin la otra.
La necesidad que es deseo busca satisfacción y es placer en lo deseado, en el sueño cumplido.
De sostener y ser sostenido..
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A veces la vida no brota de la forma que esperamos. Se trunca el
crecimiento, se nos desarma la esperanza, y toca atravesar ciertos
desconciertos en so...
Hace 4 semanas.


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