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jueves, 10 de enero de 2008

Días monótonos


Abulia, première mise en ligne par Esther_G.

Sentada a orillas de la cama, miro la nada. Me miro en el espejo y solo una sombra oscura de lo que un día fui y ni rastros de lo que quise ser.


Me duele la cabeza, rebalzan mis ideas, unas locas, otras tristes, muchas disparatadas y hasta otras, un tanto osadas. Hoy no tengo capacidad para ordenarlas, para encontrarles un lugar, para ubicarlas dignamente. Todas dan vueltas desordenadas, golpean dentro de mi cabeza, reclamando mi reacción. Haces de luces golpean mi noche, pero no tienen fuerzas para hacerla sucumbir.


Es de día. Suelo no reaccionar de día. Estoy como dormida, casi inerte. La energía que debería darme fuerzas para avanzar no lo hace, desde mi cabeza no surge otra cosa que ideas, pensamientos, que confusamente intentan ponerse en movimiento. Pero nada recorre mi cuerpo.


El día se transforma en un eterno camino que no tiene fin. Un camino sin regreso, un camino recto, desabrido y desolado. Este andar monótono me cansa, me sobrepasa. El aire del ambiente está pesado, la humedad no ayuda en nada, está nublado, embotado, el cielo está cerrado. Clima y ánimos se confabularon para que no levantar cabeza.


Aquí el clima, no ayuda en nada a los buenos ánimos. Te suele deprimir tanto o más que los problemas. Se conjugan con el viento, para oscurecer el día y al mismo tiempo ponerte loca. Una loca deprimida, es mucho para esta época del año. Es demasiado para poder soportarlo. Es demasiado para que me soporten.


Creo que jamás nadie entenderá lo que significa vivir en la Patagonia Austral, hasta que no posa sus pies por unas semanas aqui. Vivir con días que son más oscuros que claros, con más nubes que sol, con más viento que días calmos. El clima nos determina psicológicamente y aunque nos acostumbramos a dormir con sol y a despertarnos con noche, nos apabulla. El paisaje no nos ayuda: todo es gris, no hay vegetación, todo desértico, poca gente, mucho viento.


No soy de ponerme de mal humor, pero voy comprendiendo lo mucho que tiene que ver las características de la zona. No hay lugares para distraerse, ni clima para hacerlo. Entonces, uno depende del trabajo, nos acostumbramos a despejarnos con el trabajo, a estar en movimiento trabajando (que loco, no?). Por ello, las vacaciones tienen que ser tanto o más movidas que el trabajo, y buscamos salirnos de nuestro lugar, buscamos volar, buscamos otros lugares para pasar el verano, buscamos Sol, buscamos el color verde. Las familias buscan sacar a sus niños por lo menos una vez al año, a lugares donde puedan jugar y tomar un poco de calor, un poco de sol.


Estos días me he quedado en casa porque mis vacaciones comienzan unas semanas más, es complicado, difícil... no ayudan al humor ni a la tolerancia. No puedo quedarme en casa simplemente a descansar, ni a hacer nada.


No puede ser, que la abulia y el aburrimiento puedan más que mis ganas de descansar y de disfrutar de mis días en casa. Tengo mucho por hacer, pero voy buscando alternativas para hacerlas fuera de casa y no estar tanto tiempo encerrada. Pero afuera, me espera el señor viento, un compañero inseparable.


Esta es una descripción de un día de vacaciones en mi ciudad, con mal clima y con pocas actividades veraniegas para poder realizar, con poca gente en la ciudad, debido a que todos partieron a vacacionar a otros lugares.


Igual te quiero Patagonia, igual sos parte de mi corazón.... pero a veces cómo me aburres y me desesperas!

sábado, 10 de noviembre de 2007

Día de la Tradición




Hoy es el día de la Tradición en la Argentina. Hace muy poco empecé a disfrutar de la música folclórica y sus letras, al igual que el tango y sus letras. Hoy no habrá post dedicado a la reflexión, simplemente música para disfrutar.

Hoy en la escuela, mientras hacían el acto de este día y comiamos choripan, como todos los años, pusieron la Zamba para olvidarte, cantada por Abel Pintos y se me heló la sangre... porque me llegó hasta el alma.

Para los amigos de otros países, escuchen la letra y fíjense en lo especial de la melodía. Puro Folclore argentino.

Hoy podría haber hecho una gran reflexión sobre el sentido nacionalista, y la patria y como nuestras costumbres más arraigadas se van perdiendo en el tiempo y con la globalización, pero es mejor exponer un ejemplo de lo que es el folclore argentino.

Mañana vuelvo con otro post espontáneo, reflexivo. de esos que surgen en plena actividad nocturna.

Pd: No me van a decir que Abelito no está precioso!!! y pensar que empezó a cantar de chiquitito! y otra... el vídeo no es por algo en especial, es porque la canción me gusta, solo eso. Es para las personas que les gusta ver historias dónde no las hay!

sábado, 3 de noviembre de 2007

Vientos de cambio....



Arbol patagonico, originalmente cargada por fcastae.

" Silba el viento dentro de mi.
Estoy desnudo. Dueño de nada, dueño de nadie, ni siquiera dueño de mis certezas, soy mi cara en el viento, a contraviento, y soy el viento que me golpea la cara"

La Ventolera de "El libro de los Abrazos" de Eduardo Galeano.


El viento golpea cada vez más fuerte. Golpea mi cara, golpea mis piernas. Hace que tenga que andar a tientas, cuidando que no me lleve, cuidando no caerme, cuidando no tropezar, porque en el mínimo descuido me lleva a correr por caminos no pretendidos.

Es el visitante inesperado, el que no se pretende, el que es preferible que visite otras casas y no la propia. Aunque es el verdadero dueño de casa que viene a vigilar su terruño, el que siempre le perteneció, pero cómo tiene tanto para recorrer, viene de vez en cuando. A veces se queda, a veces solo aparece unos minutos, otras un poco más, pero siempre nos recuerda que él es de este lugar.

Es el dueño de la tierra, desde siempre exisitió por estos parajes. La naturaleza lo trae con más frecuencia y hasta podría decirse que con más fuerza. Sus amigos suelen acompañarlo siempre. El sol que siempre está, porque él no deja que las nubes se posen en un lugar. La lluvia que golpea la cara cuando hace que las nubes se golpeen entre si y como hoy, el granizo, tan frío y tan duro, que hasta hiere su contacto.

El es dueño de todo, nosotros dueños de nada. Andamos contra el viento y el parece querer hacernos rabiar con su aparición. Tiene un poder terrible, nos absorbe el buen ánimo, las ganas y hasta nos "cruza" el genio, tanta fuerza absorbe de nosotros, que parece tener cada minuto que pasa un poco más de fuerzas.

El el que desparrama lo ordenado, el que voltea la flecha, el que derriba el cartel del candidato impensado, el que vuela los techos, el que juega carreras con los tachos y las bolsas, el que me obliga a tomar taxi, el que me avienta contra la pared, el que da formas artísticas a los árboles, el que no los deja crecer, el que no me deja ver, el que no me permite mantener un peinado, el que me corta la cara, el que no quiero, aunque nací en su compañía.

Dicen que ser patagónica es tener que aceptar que el viento siempre estará, que hay que hacerse a la idea de que el nunca nos abandonará. Yo lo se, nací en este lugar. Me da pena la gente que viene de lugares con climas lindos y tiene su primer día de viento, muchos se espantan. Los que han venido a estas tierras por necesidad, viven soñando con volver a la propia tierra, aunque aqui tengan todo, sobre todo porque no les gusta el clima con el viento incluido.

Visita indeseable, a veces innombrable e indomable. Susceptible a los llamados. Si mucho lo nombramos, mucho aparece... por eso, mejor ni acordarse y cuando viene hacer como que nunca estuvo o que ni está. Ni siquiera quejarse...

Un dolor de cabeza, una depresión diaria, el mal humor momentaneo, solo eso deja el viento.... y la sensación de que todo, todo está lleno de polvo y que no hay limpieza que valga, ni alcance. El viento suele desquiciarme....


Pd: Mis vientos patagónicos, suelen acompañar a mis vientos personales... Aqui tienen más de 100 km por hora... por eso son tan notables y tan dignos de ser nombrados y homenajeados.

viernes, 22 de junio de 2007

Flor de invierno.


¿Conocen las flores de la patagonia?

Son chiquitas, coloridas, no muy lindas en apariencia, de pétalos pequeños y gruesos, tallo grueso y largo.
No parecen lindas, pero con sus colores dan color a todo un espacio desértico que tenemos los patagónicos, nuestra Meseta.

Tienen tallos larguísimos, porque el terreno es tan árido, que necesita extenderse por debajo de la tierra para buscar agua.


Son flores de invierno, flores que resisten el frio, el viento y todas las inclemencias climáticas que se les pueda ocurrir... y de apariencia tan débiles...

Siempre dije que si tenía que elegir una imagen de flor que me representara, yo quería ser una florcita de invierno, una florcita patagónica. Por el tamaño y su fortaleza, por sus colores, su brillo, aunque su apariencia no fuera tan bella....


domingo, 4 de marzo de 2007

Abre bien los ojos...

"Si hoy descubrieras que sólo te quedan tres días para utilizar el sentido de la vista, ¿Qué recuerdos visuales empezarías a reunir?
Hellen Keller planteó esta provocadora pregunta en uno de sus artículos llamado "Tres días para ver", publicado en el diario Atlantic Monthly." (El encanto de lo cotidiano - Sarah Ban Breathnach)

Aquí van mis imágenes.... mis recuerdos visuales más queridos....

Viaje a Punta Arenas. Pingüinera en el Seno Otway (Hace unas semanas).

El Glaciar Perito Moreno, la maravilla más linda de esta patagonia.

Un típico atardecer patagónico. Dicen los más antiguos que cuando el cielo se pone color rojo, es porque al otro día tendremos vientos fuertes. (Creer o reventar... porque siempre se cumple).

Puerto Deseado, hermoso lugar de la costa santacruceña. Solo fui una vez, fue suficiente para grabarlo en mi memoria.

Típica costa patagónica, desértica y con acantilados.

El desierto patagónico, con fauna característica: el choike o ñandú patagónico.

Calle San Martín, de Río Gallegos. Ese edificio es el correo.

Panorámica de Río Gallegos. Se ve muy bien cuando vas aterrizando en el aeropuerto.

Hoy volví tarde... pero con ganas de poner los lugares más lindos que he visto y que me gustarían recordar. Aproveché una frase de uno de los tantos libros que voy leyendo en mis tiempos libres, la tenia escogida de hace días... hoy la aproveché.

Estoy tranquila, hay muchas cosas que me hicieron bien: las charlas, los post. Gracias

viernes, 2 de marzo de 2007

Día a día


Esta imagen me gusta mucho. Es Laguna Azul, a casi 60 km del lugar donde vivo. Creo que alguna vez le pasé a Nidia unas fotitos de ese lugar. Este es mi lugar, es agreste, sin verde, un poco gris... pero esta laguna contrasta enormemente con el paisaje de la Patagonia. Es un lugar precioso entre tanta aridez.

Hoy estaba pensando en cómo habían sido mis días este último tiempo. Desde las noticias que me han hecho mal, los encuentros que no favorecieron en nada mi tranquilidad, entre retos y palabras que todavía no entiendo.
Voy como en bicicleta, subiendo y bajando senderos y paisajes. Algunos grises otros verdes. Es muy variada mi vida últimamente. Durante el día, hay muchísimo trabajo: Correr por el patio de la escuela, por las oficinas, el teclado de mi compu que vuela preparando notas e informes, la gente, las reuniones, mis compañeros. Son mañanas muy movidas.
La mente puesta en la tarea deja que el corazón descanse y que la mente fluya por otros rincones. Cuando llega el descanso, el corazón nuevamente se pone en movimiento, la cabeza corre "a mil" y reproduce infinidad de pensamientos y de sentimientos que se agolpan de pronto en mi cabeza. A veces son pensamientos reconfortantes, la mayoría de las veces torturantes.
Mis "torturas" se ponen de acuerdo con mi corazón para que todo en mi sea dolor. Se nota en mi cara, se nota mi dolor, se nota mi cansancio y mi emoción. Así es la mayor parte del día. No es que me pase todo el día descansando, en esta cabecita hay actividad continua.
Cuando tengo que retomar nuevamente mi labor, tengo que sacar fuerzas de donde no tengo porque cuesta y hay que poner voluntad, cerrar los ojos y volver a empezar. Así durante todo el día, es un morir y un resucitar constante, altos y bajos, nunca lineal, nunca en paz. Tristeza, tranquilidad, tristeza y volver nuevamente a empezar.
No tengo mucho para escapar de todo esto. Lo unico que queda es escuchar música (que en lo posible no sea romántica), mirar tv (si se encuentra alguna pelicula interesante) o leer (tengo tantos libros abandonados, que me lo agradecen) o rogar a Dios que el tiempo pase lo más rápido posible y ver si realmente cura las heridas.
Hace rato que no me dispongo a pensar en lo que hago a diario, algo rutinario, algo movido, algo descansado, todo así, muy variado. Alguno dirá: ¿Quién puede aburrirse asi? Yo solamente digo: ¿Quién puede aguantar tanto tiempo asi? Mi corazón busca salidas, no sabe por dónde ir. Busca encontrar su lugar, busca encontrar tranquilidad, busca poder concretar tantos proyectos que han quedado heridos después de tanto dolor. Estará en constante búsqueda por varios años.... porque como siempre dije, que para desgracia mia: amo hasta el final y pueden llevar años volver a empezar"
No era la idea reflexionar, pero hoy pensaba todo esto. Sentada en una mesa de exámenes. Mi cabeza volaba por otros rumbos y toda esta reflexión fue hecha entre tizas, borradores, pizarron y carpetas de escolar. Todo momento puede ser aprovechado para pensar... hasta un ingrato exámen.



Pd. Nota aparte.... mi alumno desaprobó. Se ve que la reflexión y el dolor no me ablandan la lapicera.