Mis manos danzaban al compás de los latidos de tu corazón. Sin detenerme, los movimientos acompasados de mi vida iban entregándote más calor. Y te fundías entre mis dedos, te dejabas arrastrar por el arrebato de la humedad que te iba dando forma, entregando.
Es que nos fuimos construyendo uno al otro, a imagen y necesidad mutua. Fuimos adaptando nuestra vida, para regalársela a otro, para que otro disfrute y sintiéndose bien nos devuelva esa alegría. Nos conocimos, nos recorrimos, nos aceptamos, nos amoldamos, nos acoplamos y desde el UNO que formamos, la vida disfrutamos.
Un día se rompió, esa imagen venerada nunca más exisitió, se hizo polvo entre mis dedos y desapareció. Fue sin intención?? Todavía no lo se, pero no era lo planeado, mis torpes manos se lo llevaron. Con un movimiento brusco la figura se derrumbó y todo el trabajo hecho se malogró.
¿Hay voluntad para reconstruir todo desde lo poco que quedó? ¿Estoy dispuesta a hacerme UNO con él para volver a sentir esa tranquilidad, para entregarme nuevamente a la seguridad de sus manos?
Creo que esta fue la oportunidad, de cambiar el rumbo y liberar mi alma de esta responsabilidad. No quiero que me moldeen ni que me pongan límites. No quiero perder mi vida por halagar a los demás. El sentimiento de pérdida es fuerte, pero me hago imagen de mis pretensiones y no a imagen de tus necesidades. Soy yo y asi me deben aceptar. Soy yo y no somos UNO entre dos. Moldeo mi propia vida y esa es mi satisfacción.
Es que nos fuimos construyendo uno al otro, a imagen y necesidad mutua. Fuimos adaptando nuestra vida, para regalársela a otro, para que otro disfrute y sintiéndose bien nos devuelva esa alegría. Nos conocimos, nos recorrimos, nos aceptamos, nos amoldamos, nos acoplamos y desde el UNO que formamos, la vida disfrutamos.
Un día se rompió, esa imagen venerada nunca más exisitió, se hizo polvo entre mis dedos y desapareció. Fue sin intención?? Todavía no lo se, pero no era lo planeado, mis torpes manos se lo llevaron. Con un movimiento brusco la figura se derrumbó y todo el trabajo hecho se malogró.
¿Hay voluntad para reconstruir todo desde lo poco que quedó? ¿Estoy dispuesta a hacerme UNO con él para volver a sentir esa tranquilidad, para entregarme nuevamente a la seguridad de sus manos?
Creo que esta fue la oportunidad, de cambiar el rumbo y liberar mi alma de esta responsabilidad. No quiero que me moldeen ni que me pongan límites. No quiero perder mi vida por halagar a los demás. El sentimiento de pérdida es fuerte, pero me hago imagen de mis pretensiones y no a imagen de tus necesidades. Soy yo y asi me deben aceptar. Soy yo y no somos UNO entre dos. Moldeo mi propia vida y esa es mi satisfacción.
1 comentario:
Bonita reflexión.
Pasé a saludarte y decirte que tienes algo en mi blog con cariño, para tí :)
Un abrazo
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