Mudanza de casa
Téléchargé par leo.prie.to le 6 mai 06 à
1:38 (PDT).(La imagen es solo ilustrativa no representa el gran desorden de mi habitación, ésta todavía está mejor)
Tengo la mala costumbre de amontonar cosas, de acumular "olvidos" en un rincón de mi habitación, de juntar recuerdos de hechos que con el tiempo pierden importancia, de coleccionar papeles que no tienen utilidad, de juntar palitos, monedas, botellas, cajas, papeles de colores. Reúno todo lo que alguna vez tuvo un significado en mi vida. Todo queda en un rincón de mi habitación: en una montaña de cajas que son el único testigo de mi obsesión. Mi habitación es pequeña, así que gires hacia donde quieras, encontrarás alguno de estos recuerdos, colgando o guardado en algún lugar.
Cajas con tarjetas que alguna recibí, con estampitas que alguna monjita me regaló, con estampillas de sobres que alguna vez abrí, con flores de tela que alguna vez pensé en arreglar, con sobres de colores, con adhesivos, con stickers, con lapides de colores, con lapiceras, con cintas de colores, con viejos casettes, con tijeras de todos los tamaños y todos los tipos, con lanas, con libros, con revistas de cocina, con revistas de decoración, con cuadernos de la primaria, con carpetas de la secundaria, con libros antiguos, con apuntes de la universidad, con apuntes de catequesis, con cartucheras llenas de elementos escolares, con cables (que sigo pensando, que alguna vez pueden llegar a servir), con tizas y borradores, con manuales de las computadoras, con todo lo que se les pueda ocurrir. Si cerraran los ojos e imaginaran la cantidad de cajas y bolsas que he juntado, no se lo imaginarían.
¿Qué extraña debilidad es la que padezco? Busco relacionarlo constantemente con mi vida cotidiana y creo que ahí está la respuesta. Me cuesta deshacerme de mi pasado, de mis recuerdos, de la gente que alguna vez fue parte de mi vida, me cuesta el adiós, me cuesta aceptar que hay cosas que ya no estarán.
En mi habitación, cada tres o cuatro meses, debo ordenar, debo revisar todo y depurar un poco el ambiente. El ataque de orden y limpieza consiste en revisar caja por caja, bolsa por bolsa e ir tirando todo aquello que veo que tiene menos utilidad. Así, cada tanto, hay un poco menos de papeles, un poco menos de recuerdos guardados, un poco menos de basura.
Es que las cosas van cambiando con el tiempo. El sentido del recuerdo va cambiando, la fuerza del recuerdo va menguando, entonces me permito eliminarlos.
Supongo que conmigo pasa exactamente lo mismo, cada cierto tiempo voy eliminando un poco de estos recuerdos, voy limpiando mi habitación interior, mi alma. Creo que alguna vez llegaré a tener solamente lo necesario, lo importante y significativo. Una limpieza periódica es sana y me permite tener mayor calidad de vida.
Postulo que mi habitación es el reflejo de mi alma. Atestada de recuerdos que no deseo borrar, de gente que no quiero eliminar, de sueños postergados, de ideas dormidas.
Como dice la canción, hay hechos que hacen que tengamos el corazón con agujeritos. Esos vacíos, los intento llenar con muchas cosas que no tienen importancia, o con seres que realmente no me son útiles ni buenos. Por lo tanto cada tanto, necesito reveer mi situación, limpiar esos agujeros, cuidar de no llenarlos con "nada" o con cosas que no son buenas o útiles. Me lleno de Todo y ese todo muchas veces no significa Nada.
Un ejemplo, tengo contactos de MSN, con los que hace tiempo que no hablo, tiempo... expresado en años!. Entonces me pregunto si es necesario tenerlos, si se habrán dado cuenta de que sigo existiendo o como yo, los tengo solo por costumbre o por no tomarme el trabajo de eliminarlos o por incrementar el número de usuarios. De 130 contactos en mi Msn, pasé a 80, de 80 pasé a 60 y hoy apenas tengo 40... y todavía tendría que seguir eliminando. Mal que me pese, nadie se interesó después de haberlo eliminado por mi persona... por lo tanto, creo que fue lo más sano. Ese, es un aspecto. Mi vida está plagada de "cajas" que debo revisar y debo eliminar porque han perdido significado.
Es un largo proceso, delicado, que se enfrenta con temor, pero necesario. Y ven... decir adiós, no es tan fácil ni ocupa poco tiempo. Estoy eligiendo como vivir y con quién vivir... a mi entender, es una cuestión de supervivencia.